Elegir bien lo que comes es importante.
Pero igual de importante es con qué lo cocinas.
Muchos utensilios comunes pueden liberar compuestos tóxicos si se usan mal o si están hechos con materiales poco seguros. En Zellium defendemos una salud celular realista: evitar lo que daña y favorecer lo que protege, también en tu cocina.
Aquí va una guía práctica de materiales seguros (y los que deberías evitar):
Materiales de cocina: cuáles son seguros y cuáles conviene evitar
Poliamida (PA)
Aparece como un triángulo con las letras “PA”. Es un tipo de nylon usado en espátulas o cucharas de cocina.
Resiste bien el calor (hasta 210 °C), pero no debe tocar sartenes muy calientes directamente.
Ideal para servir platos como arroz, guisos o pasta. Si ves que está deformado o quemado, mejor cambiarlo.
Silicona platino
Ojo: no toda silicona vale. La silicona platino es la única realmente segura.
Soporta hasta 250–280 °C, no reacciona con grasas ni ácidos, y es flexible y duradera.
Perfecta para moldes, espátulas o utensilios para niños. Verifica que tenga certificado (platinum-grade silicone).
Acero inoxidable
Busca el tipo 18/10 o AISI 304. Es el material estrella: no libera tóxicos, dura años y resiste altas temperaturas sin problema.
Ideal para cucharones, pinzas, espumaderas, cazos, etc. Si notas que se raya en exceso, conviene renovarlo.
Madera natural o bambú
Las cucharas y palas de toda la vida. Seguras, biodegradables y sin tóxicos… si no están barnizadas.
Evita los modelos con barniz brillante o decoración sintética.
Lávalas bien y no las dejes sumergidas en agua mucho tiempo.
Vidrio de borosilicato
El clásico Pyrex. No migra nada, no altera sabores, y es perfecto para horno, microondas o almacenar.
Eso sí, cuidado con los cambios bruscos de temperatura (de horno a fregadero, por ejemplo).
Transparente y seguro, una apuesta excelente para la cocina.
Materiales con los que hay que tener ojo
Teflón (PTFE)
Seguro si está intacto y no se sobrecalienta, pero si se raya o supera los 250 °C, puede liberar gases tóxicos.
Evítalo si puedes, o al menos no lo uses a fuego alto ni lo rayes con utensilios metálicos.
Plásticos sin identificar
Si no tienen símbolo ni certificación, pueden contener BPA, ftalatos u otros disruptores endocrinos.
No los uses con calor. Y nunca los metas al microondas.
Aluminio sin recubrimiento
Reacciona con alimentos ácidos como tomate o limón. Puede migrar al alimento, sobre todo si está desgastado.
El aluminio anodizado es más seguro, pero sigue sin ser ideal si buscas cero exposición.
Melamina
Muy común en vajillas de colores para niños, pero no apta para calor.
En microondas o con líquidos muy calientes, puede liberar formaldehído.
En resumen
Cocina a menos de 210 °C si usas plásticos tipo PA o silicona.
Evita que utensilios plásticos toquen zonas muy calientes directamente.
Apuesta por acero inoxidable, vidrio, madera natural o silicona certificada.
Por qué importa esto
Porque la inflamación celular no empieza solo con lo que comes, sino también con lo que respiras, tocas o calientas.
Los utensilios son parte del entorno invisible que, poco a poco, suma carga o resta salud.
Desde Zellium te ayudamos a elegir mejor cada día, también en tu cocina.
Y tú, ¿con qué estás cocinando?

